Este inusual elogio de Carlo Ancelotti hacia Iñigo Martínez lo dice todo, no solo sobre el rendimiento del jugador, sino sobre su impacto en un partido dominado por la potencia ofensiva. En un Clásico donde el hat-trick de Mbappé y el doblete de Raphinha acapararon los titulares, fue la resiliencia y el liderazgo de Martínez lo que, silenciosamente, afianzó la defensa del Barcelona en un partido caótico.
Lo que hace que los comentarios de Ancelotti sean tan impactantes es que provienen de un entrenador que no es conocido por elogiar tanto a los jugadores rivales, especialmente después de una derrota. Su uso del término “monstruo” resalta el dominio físico y mental que Martínez demostró, especialmente en ausencia de defensas clave como Araújo y Christensen.
Esto podría marcar un punto de inflexión en la carrera de Martínez en el Barcelona. A menudo eclipsado por grandes nombres, esta actuación y el consiguiente reconocimiento podrían elevar su prestigio dentro del equipo y entre la afición. A sus 33 años, su experiencia claramente le aportó una serenidad crucial en los momentos clave.